Que he fet malament?

Jo se que no soc com les altres nenes, se’n riuen de mi força sovint, a vegades em fan patir. Jo no les hi faig gaire cas… Que he de fer, algunes són amigues meves, ja hi estic avesada. Però ja fa temps que hi ha un home que m’atabala: va ser quan van començar a inflar-se’m els pits. De mica en mica el vaig anar trobant al meu camí, quan tornava de l’escola, cada cop més sovint. Jo no m’hi havia fixat, fins que va començar a acostar-se’m. Era amable, m’oferia caramels, però jo li deia que no havia d’acceptar res de desconeguts. Em deia que una noia com jo necessitava algú que la cuidés, jo li deia que no havia de parlar amb desconeguts i que la meva mare ja em cuidava. Després, un dia va venir amb uns policies, deia que jo era el dimoni. Els policies em deien que com una noieta com jo havia pogut temptar a aquell home de deu. Jo no entenia res mentre em portaven a sotragades, plorava i cridava la mare. Aquells homes em deien que no plorés, que no em serviria per a res, que seria pitjor… Jo no entenia res. Que he fet malament…

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One Response to Que he fet malament?

  1. nipoga says:

    Inspirat en aquesta notícia:

    Puesta en libertad la niña paquistaní acusada de blasfemia
    Un juez había ordenado el viernes que la menor, de 14 años, abandonara la prisión a cambio de una fianza de 8.500 euros

    La
    Vanguardia. com Internacional | 08/09/2012 – 15:31h | Actualizado el 09/09/2012 – 08:08h

    Islamabad. (dpa) – Libertad para la niña cristiana discapacidada acusada de blasfemia. La niña fue puesta hoy en libertad bajo fianza por un tribunal paquistaní, tres semanas después de haber sido detenida, según confirmó un representante de la cárcel de alta seguridad de Adiala, en Rawalpindi.

    Un juez había ordenado el viernes que la menor, de 14 años, abandonara la prisión a cambio de una fianza de un millón de rupias (8.500 euros). Un imán había denunciado a la niña por haber quemado supuestamente páginas de un Corán. Sin embargo, el religioso fue detenido posteriormente ante las sospechas de que podría haber introducido las páginas quemadas en la bolsa de la niña.

    Peter Jakob, responsable de la Comisión Nacional de Justicia y Paz del arzobispado de Lahore, confirmó a Efe que la menor ha sido excarcelada y «se encuentra protegida junto a su familia en un lugar secreto pero con conocimiento de las fuerzas de seguridad». La niña salió a media tarde (hora local) envuelta en muy fuertes medidas de seguridad, con decenas de agentes vigilando, y fue llevada en un coche blindado hasta un descampado cercano donde la recogió un helicóptero que la llevó a un sitio seguro.

    «El comité creado por el Gobierno -y encabezado por un juez- es quien se está ocupando de su protección. De momento, la niña está en Pakistán y la idea es que pueda quedarse en el país», dijo a Efe el jefe de la Comisión Interconfesional de Pakistán, Sayid Ishaq. Desde el inicio del caso, el pasado 16 de agosto, una de las principales preocupaciones de las organizaciones de derechos humanos y grupos que han apoyado a la niña es su seguridad, ya que muchos acusados de blasfemia son atacados en prisión o en los juzgados.

    Las condiciones de esta niña la hacen especialmente vulnerable, ya que tiene alrededor de 12 años -cuatro menos del mínimo legal para encarcelar a alguien en Pakistán- y un informe médico oficial determinó que su edad mental es de unos siete años. La fianza de un millón de rupias (unos 10.500 dólares) fue dictada tras el enorme revuelo que desató el caso, en especial desde que el pasado fin de semana se desvelara un intento de falsear las pruebas en contra de la menor.

    El imán de una mezquita del suburbio de Mehrabadi, donde vivía Rimsha, fue encarcelado el pasado domingo tras ser acusado por uno de sus asistentes de poner hojas arrancadas del Corán en la bolsa que contenía las cenizas de lo supuestamente quemado por la menor. La situación de la menor ha provocado críticas de organizaciones de derechos humanos tanto dentro como fuera de Pakistán, y ha atraído la mirada de varios gobiernos occidentales.

    Sin embargo, el de Rimsha puede marcar algunos precedentes entre los casos relativos a blasfemia, ya que es del todo extraordinario que se incrimine a los acusadores por este delito incluso cuando hay evidencias claras de que mienten. Las autoridades paquistaníes no solo han arrestado al imán de Mehrabadi, sino que han abierto una investigación contra el vecino musulmán que acusó en primer lugar a la niña para aclarar si éste actuó de mala fe.

    El viernes, la Liga Interconfesional y una de las principales asociaciones de ulemas de Pakistán revelaron que, según sus últimas informaciones, lo que la policía encontró como pruebas de la quema de escritos coránicos era en realidad restos de madera quemada. «Presentaremos esas pruebas en la próxima audiencia del caso (el 16 de septiembre)», afirmó hoy Sayid Ishaq.

    La legislación antiblasfemia de Pakistán fue establecida en el período de dominación británica para prevenir choques religiosos, pero en los años 80 una serie de reformas al amparo del dictador Ziaul Haq dio alas a los extremistas para el abuso de la ley. Desde entonces se han producido un millar de acusaciones por blasfemia, casi siempre a instancias de imanes locales que intentan amedrentar a las minorías religiosas, en especial a los cristianos y a los ahmadíes, rama del islam considerada herética en Pakistán.

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